
Brasil
Administrar un elenco de estrellas, con sus gigantescos egos y vanidades, es quizá la más ardua labor que debe tener el entrenador del Brasil, Carlos Alberto Parreira. Después sigue escoger una alineación. Tener a la mano a magos del ‘jogo bonito’ como Adriano, Kaká, Ronaldo y Ronaldinho Gaúcho, más la experiencia de Cafú y Roberto Carlos y la explosión del joven Robinho. Brasil, que conquistó el quinto título mundial de su historia hace cuatro años con un esquema de tres zagueros, cinco medios y dos arietes, ha desempolvado el ya clásico 4-4-2. También eliminó la marca a presión con una propuesta de defensa en zona, para que los delanteros, llenos de talento técnico, terminen la jugada.
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