
Corea - Japón 2002
El “penta” es de Brasil
El pentacampeonato del mundo fue conseguido por Brasil en la cita mundialista de Japón-Corea 2002. el delantero Ronaldo le mostró al mundo entero que si podía recuperarse de su lesión de rodilla y no sólo terminó alzando la copa, sino que también fue el goleador y figura del torneo.
Alemania, por enésima vez en su historia, realizó un papel por encima de las expectativas que su futbolistas generaban, mientras Francia, Argentina y Portugal protagonizaron las mayores desilusiones del evento. En 76 años, muchas aspirantes han sido eliminados a las primeras de cambio, pero es difícil encontrar un torneo en el que dos de las favoritas (Francia y Argentina) en todas las casas de apuestas hagan las maletas tan pronto.
Brasil, con 4 goles de Ronaldo en esta primera fase, ratificó su favoritismo hacia lo que al final conseguiría: el título. España, Inglaterra, Italia y Alemania se perfilaban como las otras aspirantes.
Italia y España cayeron ante el mismo rival, Corea del Sur, y con la misma queja: el arbitraje. Desde Argentina ‘78 no se alzaban tantas quejas y escribían tantos titulares sobre este asunto. En especial, la critica fue sobre la expulsión a Francesco Totti y a los tres goles anulados (dos a España y uno a Italia) los cuales eran totalmente legítimos
Al margen de la fiebre popular y la tormenta de críticas que acompañaron la actuación coreana, la rondas de octavos y cuartos de final dejaron choques apasionantes como el primer México-Estados Unidos en un Mundial y el Inglaterra-Brasil.
Los dos grandes antagonistas de la Concacaf midieron sus fuerzas y, aunque México puso alma y fútbol, los goles de McBride y Donovan dieron el pase a los de Bruce Arena.
Brasil fue el vencedor del choque frente a Inglaterra tras un gran gol de Ronaldinho que les puso en semifinales. Otro de Ronaldo ante Turquía les situó en su sexta final. Alemania se plantaba en ese escogido escenario por séptima vez y lo hacía a ritmo de 1-0: Firmó ese resultado ante Paraguay en octavos, Estados Unidos en cuartos, y Corea en semifinales.
Kahn y Ballack eran las únicas figuras en el plantel de Rudi Voeller, pero el mediocampista se perdió la final por las tarjetas amarillas. Lo demás, gente curtida en mil batallas del fútbol europeo como Linke, Ramelow, Hamann o el goleador Klose. Su prestigio y talento estaba a muchas millas del brasileño, pero no les impidió acorralar al equipo de Scolari durante buena parte de la final. Schneider estaba siendo el mejor hasta que Kahn dejó escapar un balón en el minuto 67. Ronaldo sí atrapó la oportunidad. Un derechazo en el minuto 79 confirmaba que Brasil era pentacampeona del mundo y el jugador de la eterna sonrisa cumplía con un sueño que se le escapó en Francia ‘98.
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