
España
A España le costó entrar en el Mundial. Lo hizo a través de una repesca con Eslovaquia. Pero también es verdad que España se presenta invicta en este torneo. Luis Aragonés, 67 años, pone en juego también su futuro.
No quiere aferrarse al cargo. Ya ha anunciado que si España no acaba con dignidad –lo cual sería superar los cuartos de final-, él dejaría el puesto.
La selección ibérica acude por octava vez consecutiva a un campeonato del mundo y su objetivo, como dice su entrenador Luis Aragonés, es “pelear, competir al lado de los grandes”. España acude con seriedad, pero quizás con más realismo que nunca, sabiendo que su equipo actual está en un segundo 'escalón' del fútbol mundial.
La ventaja es que el técnico maneja dos jugadores por puesto. Y el clima de autoestima ha crecido como la espuma en las última semanas. Tras eliminar a Eslovaquia, la atmósfera cambió por completo en el seno de la selección. El buen ambiente y sobre todo, la mejoría en el juego, ha dado un cambio de 180 grados en la expedición española, que, con una media de edad de 25 años, es un equipo joven que desea pasar por fin de los cuartos de final, una raya psicológica que separa un buen Mundial de un campeonato mediocre.
|