
Inglaterra 1966
Inglaterra ’66, tierra de reyes
En un país regido por la monarquía, los inventores del fútbol, los ingleses, recibieron la Copa del Mundo en 1966. Era de esperar que en su propio feudo, Inglaterra se coronará campeona del certamen no sólo por su condición de selección anfitriona, sino también por poseer una excelente generación de futbolistas.
El torneo no escapó a la polémica. Por un lado, el arbitraje fue cuestionado, al igual que en Italia ’34, por favorecer al equipo local, y por el otro, durante la final, se presenció el gol más discutido de toda la historia: un remate del inglés Hurst que tras golpear en el travesaño aterrizó sobre la línea de meta. Nunca se supo si el balón la había cruzado.
Una de las particularidades de este Mundial fue la ausencia de los países africanos, quienes argumentaron que no era justo tener que participar en rondas clasificatorias contra Asia y Oceanía tras disputar la ronda preliminar del continente.
Participaron 16 equipos divididos en cuatro grupos, en los que los dos primeros de cada cuadro pasaban a la siguiente ronda.
Con la participación de Argentina y Uruguay, se iniciaron los cuartos de final. Ambos equipos fueron eliminados. Los argentinos cayeron a manos de los anfitriones por 1-0 y Uruguay fue goleada por la otra selección finalista, Alemania, por 4-0.
El legendario portero Lev Yashin, conocido como ’la araña negra’ y considerado el mejor de todos los tiempos, fue uno de los protagonistas de este mundial. Su selección, la de la URSS, ocupó a la postre la tercera plaza.
La final estuvo llena de talento: el arquero Gordon Banks, el centrocampista Bobby Charlton, el defensa Bobby Moore, todos de Inglaterra, y el defensa alemán Franz Beckenbauer.
Un memorable partido que fue empañado por un dudoso gol del delantero Geoff Hurst, pero que por lo demás tuvo goles, emoción y que tuvo que recurrir al tiempo extra para su definición. El marcador final fue de 4-2 a favor de los ingleses, que fueron coronados por la Reina como los campeones del mundo.
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