
EEUU 1994
El fútbol invade a Norteamérica
Estados Unidos, el país que vivía en pro del béisbol, el baloncesto, el jockey y el fútbol americano, se vio invadido por una pelota llamada “Questra” en 1994. El deporte rey decidió conquistar a una de las pocas naciones ajenas a él. El resultado fue la realización de una excelente Copa Mundo, llena de emoción, talento y mucho sol.
En la fase de grupos se presentó uno de los récords de la historia de los mundiales: el ruso Oleg Salenko le marcó cinco goles a Camerún durante la victoria de su equipo por seis goles a uno. La hazaña de Arabia Saudí, que logró clasificarse a octavos de final como primera del grupo F por encima de Holanda, Bélgica y Marruecos, ha marcado a está presentación, como la mejor del equipo asiático en su historia mundialista
Luego de jugar contra Grecia y anotar un espectacular gol, Diego Maradona le daba a Argentina razones suficientes para pensar en el título mundial, pero después del juego contra Nigeria, el ídolo argentino fue retirado del campeonato tras dar positivo en el control de dopaje y dejó a su selección sin una cabeza y líder, el resultado: la eliminación en octavos de final ante la sorprendente selección de Rumania
La gran desilusión en primera ronda fue Colombia. Esta selección llegaba precedida de un éxito total en las eliminatorias de su zona en donde había goleado a Argentina por 5 goles a 0 en el estadio Monumental de River consiguiendo así, su tiquete directo al mundial. Pero el juego inteligente, de movilidad, toques, que lideraba el centrocampista Carlos Valderrama, se perdió durante toda la cita mundialista
La ruta de los países finalistas no fue fácil: Brasil tuvo que medirse en octavos de final a la selección anfitriona, quien había sorprendido por su juego colectivo y sólido y que se encargó de darle un susto a los brasileños quienes con un solitario gol de Bebeto lograron su clasificación. Luego, en el mejor encuentro del evento, Brasil enfrentó a Holanda a la cual venció por 3 goles a 2 no sin antes pasar por muchos apuros. En Semifinales, los suecos fueron los encargados de ponerle un reto más a los sudamericanos, pero la magia de Romario, Dunga y Bebeto, se volvió a imponer por un gol a cero y así llegó el boleto a la final.
Italia tuvo un ingrediente especial en su camino a la final: el drama. Con tantos al último minuto de Roberto Baggio, mejor jugador del mundo en 1993, Italia consiguió vencer a Nigeria y España en duros encuentros. En semifinales, el talento de Baggio y la solidez de la defensa, le cobraron a Bulgaria su inexperiencia con un marcador de 2 goles a 1.
La final no fue un claro ejemplo del torneo, ya que está fue aburrida y sin goles, ambos equipos se respetaron mucho y a la final tuvieron que decidir el título desde la vía de los penaltis. La historia hizo que Brasil tuviera más suerte y tras el remate que erró Baggio, Dunga y sus compañeros levantaron el tetra campeonato y Romario se coronó como el mejor jugador del mundo en ese año, quedando en la mente de todos los aficionados como uno de los delanteros más habilidoso, efectivo y completo del mundo
La buena actuación del búlgaro Hristo Stoitchkov, uno de los goleadores del torneo con seis tantos (el otro fue el ruso Salenko), la inteligencia y técnica del rumano Hagi, la efectividad de Romario, el talento de Baggio y las estiradas del belga Preudhomme, inscribieron el nombre de estos futbolistas en la lista de los jugadores más valiosos del torneo
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